Mujeres mediterráneas - http://www.mediterraneas.org
Encuentro "Estrategias para los Derechos en el Mediterráneo"

Las estrategias palestinas para conseguir los derechos de la mujer.

Por: Victoria Ibrahim
5 de febrero de 2007

Las estrategias nacionales para conseguir los derechos de la mujer.

Ante todo, es necesario confirmar que bajo la ocupación, y la ausencia de estabilidad política, la situación económica y la vida cotidiana - que es tan difícil - no podemos hablar sobre estrategias que se puedan llevar a cabo en la vida real. En teoría podemos hablar sobre las mejores estrategias en relación a los derechos, pero en la realidad de la situación palestina, estas estrategias no tienen valor ni sentido, porque no podemos hablar de los derechos de la mujer en la vida, mientras que siguen cayendo muertas en manos de los soldados israelíes, y no se puede hablar del derecho de la mujer a moverse libremente, mientras que tenga que cruzar decenas de controles todos los días, y no podemos hablar de los derechos de la mujer a recibir una educación, mientras que está privada de esta por culpa de los impedimentos como el Muro de la separación.

Y cuando hablamos de la mujer palestina, nos choca una pregunta legítima, ¿de qué mujer hablamos?, ¿de la mujer que vive en Gaza y Cisjordania? ¿es la mujer que vive en los territorios ocupados del 48?, ¿es la mujer que vive en Jerusalén? ¿es la mujer que vive refugiada y dispersada? Por todo ello:¿Cómo podemos tener estrategias nacionales claras y reales?.

El movimiento de los derechos de la mujer palestina.

El movimiento de los derechos de la mujer en Palestina se distingue por tener una larga historia, ya que tuvo un papel importante en la lucha por el derecho a la autodeterminación en los territorios ocupados, y a menudo se enfrentó a alternativas estratégicas difíciles sobre la manera de mantener el equilibrio entre el compromiso por la lucha nacional y el compromiso por la lucha social, cultural y los derechos . Tras la primera Intifada y los acuerdos de Oslo, el movimiento femenino se centró sobre la reivindicación de la igualdad entre sexos, en las nuevas instituciones y nuevas leyes que estaba instaurando la Autoridad Nacional Palestina.

En 1994, en representación de las mujeres palestinas, la Unión General de la Mujer Palestina y otras instituciones privadas que intervienen en campos relacionados con las mujeres: salud, relaciones sociales y legislativas redactaron una “Nota sobre los derechos de la mujer” y la presentaron a la ANP.

Esta Nota adoptaba la Convención Internacional para la erradicación de la discriminación de la mujer (CEDAW) y también proclamaba la necesidad de la justicia, la democracia y la igualdad entre los géneros en la estructura del reciente Estado Palestino.

En el año 1994, las organizaciones de mujeres y sus aliados iniciaron “el Parlamento ejemplar femenino y la reforma del Estado Civil” para modificar los dos códigos del estado civil egipcio y jordano vigentes en los territorios ocupados, y propusieron unos cambios basados en la igualdad entre los sexos. Más tarde utilizaron estas ultimas recomendaciones para conseguir el apoyo de los miembros del Consejo Legislativo Palestino. El movimiento de mujeres expresó dos puntos de vista, uno que correspondía a las mujeres que apoyan la separación de la religión del Estado y (otro) de un grupo que buscaba una interpretación progresista de la Sharia, para redactar una nueva sentencia de la Ley de familia.

Las mujeres palestinas han tenido actividades a nivel de redes locales e internacionales. En el año 1995 una delegación de mujeres palestinas participó en el 4º Conferencia Internacional de la Mujer en Pekín.

Además de lo mencionado, las organizaciones no gubernamentales feministas formaron en el año 2002, la Plataforma contra la violencia hacia la mujer, una red que abarca trece organizaciones no gubernamentales que colaboran en combatir la violencia de genero. Muchas de estas organizaciones tienen a su disposición líneas de atención permanente, que facilitan servicios legales y sociales a las víctimas de la violencia.

Dentro de los logros del movimiento, figura la creación en el año 2003 de un Ministerio de los Asuntos de la Mujer del cual se ocupó la activista Zahira Kamal, y que actualmente está a cargo de la Dra. Mariam, además de establecerse oficinas especializadas en asuntos social de genero en muchos ministerios. Entre los diversos temas que corresponden al Ministerio de los Asuntos de la Mujer, está la supervisión del cumplimiento de la igualdad entre los sexos contemplada por la Ley Fundamental, y eso buscando incidir en todos los niveles del gobierno y en el desarrollo de políticas gubernamentales y legislativas, además de conseguir la aprobación de proyectos específicos para garantizar el compromiso del gobierno en incluir la perspectiva social de genero en sus planes de desarrollo y aplicar políticas a favor de la mujer.

A principios del 2005, cinco organizaciones feministas en el Líbano, Egipto, Jordania, Cisjordania y Gaza, crearon una red llamada “Salma”, cuyo objetivo era comenzar una campaña para criminalizar la violencia domestica. Así redactaron un proyecto de ley, acerca de la protección de la familia, comenzaron a preparar y a culturizar a la sociedad acerca de los temas de la violencia en la familia.

Actualmente hay varias instituciones privadas dirigidas por mujeres y con una mayoría de mujeres trabajando en ellas. Trabajan en asuntos legales, de desarrollo y de derecho para llevar a cabo la igualdad de género. También formaron el Comité Nacional contra la violencia hacia la mujer, que además colabora con el Ministerio de los Asuntos de la Mujer y varias instituciones privadas.

El papel de la Autoridad Nacional Palestina

La Autoridad Palestina no representa un Gobierno cuya soberanía sea completa, no puede firmar y ratificar los convenios internacionales sobre los derechos humanos , pero a pesar de eso se ha comprometido unilateralmente en cumplirlos como indica el artículo 10 de la Constitución palestina, “Se debe respetar los derechos humanos y las libertades principales y su protección” y el artículo 9, “los palestinos son iguales ante la ley y la justicia sin distinción.” La Autoridad Nacional Palestina, en un contexto de sufrimiento general para los palestinos y en particular de las mujeres que pagan con alto precio el sistema de justicia vigente pudo, durante la última década instalar un sistema de justicia penal que sin embargo y eso es lo más importante de todo este asunto, vale únicamente y está limitado a la región de Cisjordania.

Los tribunales palestinos no pueden juzgar más que los casos que han tenido lugar en las llamadas zonas “A” y “B”, dependiendo del reparto al que se llegó en los acuerdos de Oslo. La zona “J” no está en su jurisdicción y la policía palestina no tiene el derecho de llevar a cabo las decisiones del tribunal. Además, el ejército israelí ha destruido muchas comisarías palestinas, así como coches patrulla, sistemas, redes de comunicación, líneas de suministro de armas, y centros de detención en Cisjordania y Gaza, incluso la Sede de la Dirección de la Policía en el año 2002.

Las leyes aplicadas

Actualmente se consideran las leyes aplicadas en Cisjordania y la franja de Gaza, como una mezcla de leyes unificadas y redactadas por el Consejo Legislativo desde el año 1996, y aprobadas por el Presidente, y de leyes jordanas y egipcias que siguen siendo vigentes en Gaza y Cisjordania respectivamente en los casos en que no hay aún una legislación palestina propia aplicable, como en el Código Penal, y el código de la Familia, a pesar de que hay un proyecto de ley Penal y de Familia, y a pesar que se lo debatieron en las instituciones de la Sociedad Civil, hay una serie de disposiciones en estas leyes que impiden llegar a la igualdad de las mujeres, y en muchos casos dejan sin sanción al agresor que cometa una violencia contra una mujer. Y porque la Autoridad nacional Palestina, rechaza crear un mecanismo institucional general para tratar el problema de la violencia contra la mujer, lo que la deja sin protección. El Sistema de la Justicia Penal no emplea a las mujeres, a no ser que sea de modo marginal, a pesar de que estas representan el 9% del total de los jueces, y el 12,2% de los fiscales generales también son mujeres, al igual que el 31,2% de los abogados en los territorios ocupados.

Realidades sobre la violencia contra la mujer palestina

La sociedad palestina niega reconocer la existencia de una violencia social fundada por el genero, y no hay encuestas nacionales generales que aseguren cuantos casos hay de violencia y su extensión, pero podemos centrarnos en sucesos y encuestas que son indicadores de la existencia del problema de la violencia de genero en la sociedad Palestina. Estos son los indicadores.

Asesinato por honor

Prescindiendo del número de asesinatos, este indicador sigue siendo muy sensible.

Violencia domestica

Los estudios realizados por el centro de encuestas sobre la violencia domestica muestran que durante la temporada entre 18 de diciembre de 2005 hasta 18 de enero de 2006, ha habido casos en 42. 122 familias de Cisjordania, y en 1444 familias de la Franja de Gaza, el 61,7% de las mujeres casadas en Palestina han sufrido violencia psicológica, el 23,3% han sufrido violencia física, y el 10,9% han sufrido al menos una agresión sexual por parte de su marido durante el transcurso del año 2005.

Más de la mitad de las familias, 53,6% han sufrido agresiones por parte del ejército israelí, que se ha apropiado de sus tierras y ha destruido sus hogares, sus puestos de empleo, etc.

El 25% de las chicas mayores de 18 años son solteras, y de este grupo el 52,7% ha sufrido agresiones psicológicas al menos una vez por parte de alguien de su familia durante el 2005.

La discriminación negativa basada en el género

Esta discriminación se ve en las ofertas de trabajo, y los puestos de mando o los puestos más influyentes, y se considera como una forma de violencia basada en el genero ejercido contra la mujer palestina. El porcentaje de las mujeres trabajadoras en los últimos quince años, ha sido del 14,1% frente al 76% de los hombres.

De este reducido grupo de mujeres, cerca de la mitad, trabaja en el sector servicios, cuyos sueldos son muy reducidos, de todas formas, el sueldo de la mujer suele ser menor aunque desempeñe la misma labor que un hombre.

Aunque legalmente la mujer puede tener bienes materiales y ejercer sus poderes sobre estos bienes, son pocas las que ejerzan estos derechos. Según un estudio de la Sede Central de Estadística, el porcentaje de mujeres palestinas que poseen una vivienda o inmueble son tan sólo del 7,7%. Esto hace que la mujer esté en segundo lugar en la vida social, económica y política. Y esto también provoca que pierda una influencia en tomar decisiones vitales en su familia y mismo en su vida privada.

No tiene sentido hablar de los derechos de la mujer y de su libertad, sin asegurar su derecho al trabajo. Sin tener esto el resto de derechos se queda en “eslóganes” sin sentido que se repiten en las ocasiones.

La mujer tiene el derecho de acceder al trabajo, y debe hacerlo porque es mas una necesidad económica por todos los ciudadanos .

La participación de la mujer en el trabajo pagado es el comienzo y la única condición de la liberación económica, política, legislativa y sexual de la mujer. Porque su situación está muy ligada a la posesión de los medios de producción. La participación de la mujer en el trabajo, la liberación de la explotación capitalista, son las dos etapas fundamentales para su liberación.

La influencia en la situación de la salud de la mujer y su derecho a dar a luz

Habitualmente son los hombres de la familia los que organizan las bodas de las chicas que se casan a menudo antes de la mayoría de edad. Estos matrimonios tempranos están extendidos sobre todo entre los más pobres y marginados, y está aumentando, por el embargo y el muro que ha desconectado los pueblos y las ciudades y el cierre de muchas escuelas, las niñas no pueden asistir a las clases y por ello las casan, incluso con sus parientes, lo que conlleva enfermedades tanto para la madre como para los hijos. Por eso ha aumentando el índice de fallecimientos entre madres e hijos, las malformaciones infantiles, y los divorcios en matrimonios de menores de veinte años, que representan el 27% del total de divorcios.

Según la encuesta realizada en el año 2000, la media de edad de una chica para casarse es de 18 años. El índice de chicas que se han casado entre los 15 y los 19 años es del 18,4% mientras que los chicos de estas mismas edades es sólo del 0,7% según las estadísticas del 2003. El matrimonio entre familiares representa el 24,6%.

En el informe de la Organización Mundial de la Salud (WHO), se señala que entre los años 2000 y 2004 se ha detectado que el 69,7% de un grupo de 1768 mujeres que han dado a luz, tenían anemia. Y que el 53% de las mujeres de la Franja de Gaza, también la tenían. La fertilidad en los territorios palestinos tiene una media del 5,9 y en Cisjordania y la Franja de Gaza de 6,5.

El aumento del índice de fertilidad conlleva un aumento de mortalidad infantil y materna.

La influencia de la situación de la mujer en la educación

Ha aumentado el abandono escolar, motivado por el encierre de los territorios ocupados y los check point israelíes, también por el miedo de las familias a que sus hijas sufran acosos sexuales por parte de los soldados de la ocupación, también por la paupérrima situación económica de las familias que no pueden cubrir los gastos preuniversitarios y universitarios.

El abandono de las clases preuniversitarias alcanza el 8,1% El cese de los estudios por motivo de un matrimonio tiene un porcentaje del 52% del total de chicas que lo han hecho.

Se considera que el derecho a la educación es uno de los derechos fundamentales más importantes, es un derecho económico, social y cultural, y también se puede considerar como un derecho civil y político. La educación tiene un lugar muy importante en relación al resto de derechos que posee el ser humano. Es el apoyo y el vínculo de unión entre todos los derechos. El derecho a la educación tiene tres niveles de deberes que son: el respeto, la protección y la gestión.

El deber del respeto nos obliga a no adoptar normas que podrían complicar o impedir el derecho a la educación. El derecho a la protección impide la inmiscuidad de un tercero en el derecho a recibir una educación, en cambio el deber de gestión obliga a tomar medidas eficaces que faciliten tanto a grupos como individuos disfrutar de su derecho a la educación.

El hecho de que las chicas jóvenes abandonen sus estudios para casarse, anima a los chicos adolescentes a hacer lo mismo, para trabajar y conseguir un dinero extra, esto ocurre sobre todo en los momentos de la acentuación de la pobreza y el paro, como en el caso de la segunda Intifada.

Según el Informe de Desarrollo Humanitario Palestino del 2004, casi se igualaba la representación masculina y femenina en las instituciones de enseñanza superior, pero esto no quiere decir que la mujer haya adquirido otros puestos de trabajo en otros sectores, eso lo que se revela el informe de desarrollo humanitario palestino en 2004.

La influencia en las situaciones sociales, culturales y de ruptura familiar en la mujer

La separación racista e impuesta en el vínculo familiar y social ha aumentado los problemas económicos y sociales en las familias, lo que ha incrementado la pobreza, que ha llegado a provocar que el 60% de la población se encuentre bajo este umbral. Otro de los motivos de esto es la escasez de ofertas de empleo, lo que provoca más violencia en la familia y el papel de la mujer sufre un retroceso. Y según una encuesta realizada por el Proyecto de Producción de Mujeres Refugiadas en el 2002, el 90% de los encuestadas la violencia contra la mujer aumentó considerablemente con motivo de la situación política, económica y social cambiante en los territorios palestinos.

Por último quiero confirmar que el sistema de protección de la salud es la primera y única institución con la que entran en contacto las víctimas del maltrato y de la violencia familiar. Pero lamentablemente este sistema no está bien preparado para el trato con estos casos al nivel adecuado, en cuanto a la especialización y sensibilización. Los resultados de los estudios señalan la amplia expansión de informaciones erróneas y de posturas rencorosas hacia las víctimas de la violencia de género, las mujeres. En los mismos centros que ofrecen ayuda y servicios de atención médica. Esto provoca que las mujeres maltratadas no reciban ni los consejos ni los tratamientos necesarios. Por ello vemos que es necesario que el personal de estos centros esté correctamente instruido para atender a estas víctimas y mantener la discreción necesaria. También se les debe dar unos mecanismos para que puedan llevar un seguimiento de estos casos y encaminarlos correctamente.

Las recomendaciones finales al Encuentro del Pratt de Llobregat:

-  Otorgar peso político y legal a la mujer, basándose en la realidad.

-  Crear leyes responsables y transparentes que protejan a la mujer (encontrar los mecanismos efectivos para llevarlas a cabo, y crear unos comités de supervisión de la ejecución de estas leyes).

-  Formar redes de mujeres / a nivel internacional, árabe y palestino.

-  Apoyarse en la unión de las redes como mecanismo principal para su defensa (Network)

-  Estrechar la confianza

-  El trabajo con todos los sectores entre ellos el grupo islámico

-  Acabar con las zonas de conflicto en Iraq, Afganistan y Líbano, empezando por Palestina

-  La importancia de las leyes y su comprensión por parte del pueblo

-  Mejorar la situación de la mujer en la zona Euro-Mediterránea.

Y por último nos preguntamos sobre las obligaciones de los estados y las instituciones legales comprometidas con estos acuerdos internacionales frente a la violencia de la ocupación israelí contra la mujer palestina.

También nos preguntamos sobre los caminos para acabar con la actitud impasible de los estados poderosos que actúan fuera del marco de la ley, haciendo con ello referencia a los conflictos de Iraq, Líbano y Palestina.

También nos preguntamos: ¿cual es la diferencia entre el Islam politizado y el capitalismo sionista?

Dra. Victoria Shukri

Directora del programa de género de los Health Work Comités (HWC )

Intervención durante el Encuentro Internacional:

« Estrategías para los Derechos de las Mujeres en El Mediterráneo »

Del 16 al 18 de noviembre 2006 - El Prat de Llobregat

ACSUR-Las Segovias, en colaboración con Mujeres en Red y Plataforma para los DDHH de las Mujeres

Con el apoyo de Agencia Española de Cooperación Internacional - AECI

Y de Agencia Catalana de Cooperación al Desarrollo - ACCD

Para consultar el Programa del Encuentro:

http://www.mediterraneas.org/article.php3 ?id_article=566

Traducción del árabe:

Malak Mustapha Sahioni

W.L. Zabad