Elecciones municipales en Palestina: Un centenar de candidatas desafían al poder de los clanes

Por Juan Cierco / ABC

 

La ANP se ha mojado en esta ocasión y ha desafiado algunas costumbres que por ancestrales no dejan de ser contrarias a los derechos humanos más elementales. Por ley, todos los consejos municipales, todos los «majlis» de Cisjordania y de Gaza, tendrán que contar con entre dos o tres mujeres entre sus miembros.

JERICÓ. Misoum Barami se ha convertido, por méritos propios, valentía, compromiso cívico y determinación en una de las mujeres más conocidas de Jericó pero también en una de las más criticadas.

Su decisión de presentarse a las elecciones municipales que se celebraron ayer no ha sentado a todos igual de bien. Ni de mal. «No me importa lo que piensen de mí. Me importa lo que me dicta mi conciencia. Y mi conciencia me dice que las mujeres no podemos perder esta ocasión histórica de colaborar en la democratización de Palestina. Las mujeres somos más del 52 por ciento de la población de Cisjordania. No podemos estar ausentes de los consejos municipales, de las decisiones que allí se toman sobre colegios, bibliotecas, zonas verdes, limpieza de las calles...».

Barami es un terremoto. Tiene tantas ideas como ilusiones. Como enemigos. «Otras mujeres que como yo querían presentarse han ido poco a poco retirando sus candidaturas por la presión de la calle, de las familias, de los clanes», dice mientras explica que su campaña se ha hecho boca a boca, sin el uso de carteles electorales por no poder insertar en ellos su foto. En total hay 139 mujeres candidatas, mujeres valientes, mujeres ejemplares.

La ANP se ha mojado en esta ocasión y ha desafiado algunas costumbres que por ancestrales no dejan de ser contrarias a los derechos humanos más elementales. Por ley, todos los consejos municipales, todos los «majlis» de Cisjordania y de Gaza, tendrán que contar con entre dos o tres mujeres entre sus miembros.

Algunas incluso se presentan como candidatas de la organización fundamentalista islámica Hamás. Es el caso de la profesora de cálculo de la escuela de secundaria Duma para chicas de Dahariya.

Su nombre: Palestina al-Jatib. Su edad: 28 años. Su cabeza: cubierta con un pañuelo. Su lema electoral: «Dios es la clave para resolver nuestros problemas, nuestras dificultades». Su campaña: a bordo de un viejo Subaru por el que ha recorrido todos los rincones de su pueblo y ha participado incluso en mítines ante más de 1.500 personas. Para que conste.

SOBRE EL PROCESO ELECTORAL

Por: Ramón Lobo. El País. Jenín.

Veintiséis municipios palestinos desperdigados por Cisjordania celebraron ayer sus primeras elecciones municipales desde 1976. Aunque fue una votación parcial (las otras dos etapas se completarán en enero) y sólo afecta a 140.000 personas, se trata de un hito en la historia de un pueblo que se siente ocupado; un ensayo de las presidenciales del 9 de enero y una prueba de sus ansias democráticas sólo un día después de que el primer ministro británico, Tony Blair, pusiera esta democratización y el fin de la violencia como prerrequisitos para la paz.

El primer ministro palestino, Ahmed Qurei, que depositó su voto a primera hora en Abu Dis, dijo que estas elecciones locales son "un primer paso hacia el restablecimiento del Estado palestino". Mahmud Abbas (Abu Mazen para los palestinos), el favorito en las presidenciales del 9 de enero, llamó a la participación "para consagrar la democracia" y recordó que estas elecciones fueron convocadas por Arafat. "La verdadera democracia y libertad comienza con el fin de la ocupación israelí y la reanudación del proceso de paz", dijo desde Ramala.

Abu Hani, de 32 años, no esconde su entusiasmo: tenía ganas de votar. Ayer guardó cola durante una hora en un día soleado y fresco en la aldea de Arraba, próxima a la cercada cuidad de Yenín, al norte de Cisjordania. El muro, la valla o el obstáculo, como lo denominan palestinos e israelíes, no le impidió viajar en un taxi colectivo hasta su colegio electoral, situado dentro de su perímetro. En el patio de la escuela, con unas canastas sin red mordidas por el abandono, se situó detrás de decenas de personas que aguardaban turno. En Arraba, como en los demás pueblos bajo la autoridad, más formal que real, del Gobierno palestino, no había militares israelíes, que como medida excepcional permitieron a los policías locales portar arma corta.

En las dos salas votación había mujeres y hombres mezclados. La urna de madera presidía como un monarca el centro de la estancia. Los votantes mostraban a dos funcionarios sus documentos, éstos comprobaban sus nombres en el censo y les entregaban una papeleta verde sellada con los 41 nombres de los candidatos. "En Yenin hemos sufrido y seguimos sufriendo. El Ejército destrozó nuestras casas y ahora el muro destroza la economía de las aldeas. No podemos vender nuestros productos", se queja Abu Hani tras votar por Al Fatah, el único partido en esta zona de Cisjordania que se presenta con su nombre, anagrama y el rostro impreso del difunto Yasir Arafat en la propaganda.

Hamás participa Hamás y Yihad Islámica no presentan candidatos en esta zona de Yenín, pero sí en otras de Cisjordania. El movimiento radical Hamás, que en un principio prometió el boicoteo de los comicios en desacuerdo por su celebración en tres etapas, decidió a última hora participar. En algunos lugares emblemáticos como Abu Dis, aldea próxima a Jerusalén, y donde el muro se ha llenado de palabras de protesta, los militantes de ese movimiento radical se presentaron como independientes. Uno de sus candidatos prometía lo imposible: un parque para los niños, alcantarillado y calles para todos. En Abu Dis son muchas las banderas verdes del islam, el color de Hamás, colgadas en la casas.

Los comicios parciales de ayer eran más simbólicos que determinantes. Y los 140.000 palestinos llamados a las urnas parecieron percibirlo respondiendo con una gran participación. "Para nosotros estas elecciones y las del día 9 son muy importantes; es una manera de decir al mundo que somos personas capaces de elegir a nuestros gobernantes como cualquier otro pueblo. No somos los animales que asegura Sharon. Los europeos y los americanos hablan mucho de democracia, pero hoy demostramos que también sabemos votar en medio de una ocupación colonial, en un apartheid que separa una ciudad de la otra en nuestra propia tierra. Hoy queremos dar una lección a todos los que nos dan lecciones", añade entusiasmado Abu Hani.

Las grandes ciudades como Yenín, Tulkarem, Ramala, Nablús o Hebrón estaban excluidas en esa primera etapa. Pese a la queja de Hamás, la Autoridad Nacional Palestina responde que en esos centros urbanos cerrados por un muro o una valla y en los que se dificulta o impide el tránsito de sus habitantes, no existen condiciones para votar. En dos semanas, las autoridades palestinas esperan haber negociado con el Gobierno de Israel el levantamiento parcial de esos controles para que el proceso democrático sea posible. La tercera etapa afectará a la franja de Gaza, si la violencia lo permite (ayer murieron dos palestinos, uno de ellos militante de Hamás). La fecha prevista para celebrar esos comicios en Gaza es el 27 de enero.

Se espera que el partido Al Fatah de Arafat logre la mayoría de los concejales y refuerce su hegemonía entre los partidos palestinos. Algunas encuestas le daban más del 40% de la intención de voto frente al 22% de Hamás.



24 diciembre 2004



 



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